El dominio es la dirección que tiene un sitio web, normalmente algo así como www.dominio.com. Es quizás la característica más importante en lo que respecta a posicionamiento de una marca en internet. Es tan importante que mucha gente considera a los dominios como el mercado de bienes raíces online y se mueve mucho dinero comprando y vendiendo nombres.
Pero lo que nos compete a nosotros es la correcta selección de un nombre de dominio para un sitio web que vayamos a implementar, ya sea para uso personal o de algún cliente.
Los dos pilares que van a sostener el éxito de nuestro dominio son: Recordación y Semántica.
La Recordación no se refiere solamente a si el dominio es fácil de recordar o no, sino también a si es fácil de pronunciar y de adaptar a alguna frase publicitaria. Si la empresa tiene una marca posicionada es probable que funcione mejor que el nombre genérico. Funciona mejor nike.com que ropadeportiva.com o algo similar. Sin embargo, nunca está demás tener propiedad de la mayor cantidad de nombres genéricos relacionados a una marca.
La Semántica tiene que ver con el significado de ese nombre. En el caso de ropadeportiva.com está clarísimo, sin embargo nombres como Google o Twitter puede que para un mercado hispano no les sean muy familiares. En este caso el nombre viene de la mano con una poderosa, costosa y creativa campaña publicitaria que fusione el fonema con su significado. Twitter viene de Tweet que es algo así como pío y Gúgol es un 1 seguido de cien ceros. En la simpleza está la clave.
La otra mitad del camino tiene que ver con lo que rodea a ese nombre. La extensión más común para los dominios es el puntocom pero siempre es bueno procurar comprar todas las otras extensiones que se puedan. Lo que yo recomiendo es, además del puntocom, comprar el dominio regional, es decir, el que tiene la extensión del país en donde está el negocio, por ejemplo .com.pe, .com.ar, .com.it, o simplemente .pe.
También es importante comprar los dominios que se escriban parecido o que puedan inducir a cometer errores ortográficos. Si escribes gogle.com te lleva a Google.com pero en el caso de “Twiter” no funciona.
Ahora, debes recordar que los dominios no son gratuitos y que, si bien el costo es relativamente barato (un .com sin dueño cuesta aproximadamente 10 dólares), el costo por renovación anual es el mismo y si tienes acumulados, por ejemplo 10 o 20 dominios, mantenerlos te puede costar alrededor de 100 o 200 dólares. Si el negocio al que sirven estos nombres produce más de 200 dólares al año sí justifica mantenerlos. Caso contrario puedes subastarlos.
Antes de comprar un dominio responde a estas preguntas:
¿El nombre es fácil de recordar y de escribir?
¿Significa algo?
¿Las otras extensiones ya están tomadas? ¿Está tomado el .com y el dominio regional?
¿Se confunde fácilmente con otra marca?
¿Entre la competencia hay sitios web con dominios similares?
¿Te imaginas una gran campaña publicitaria usando ese nombre de dominio?
¿Tiene algún valor de reventa?
¿Es el mejor dominio que puedes comprar al precio que piensas gastar?
Si tienes alguna experiencia que quieras contar sobre cómo aprovechar el valor de un dominio ¡hazla en los comentarios!




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